• Colectivo de Cineastas

La crisis del cine y la pandemia

Como cineastas acostumbrades a posar nuestras miradas y reflexiones sobre lo que se pretende no mostrar, en las inequidades que hoy brotan en estadísticas, nos es difícil abstraernos de una situación que atraviesa al conjunto de la sociedad y que está modificando, y lo va a seguir haciendo, todas las estructuras y formas de vida conocidas hasta la actualidad. Estas preocupaciones seguramente empezarán más temprano que tarde a encontrar su manera de expresarse de modo sensible en cine. Por lo pronto, y como parte de esa sensibilidad, es bueno el gesto de compartir lo que veníamos haciendo y cómo se fue multiplicando en estos días de aislamiento. Pero como asociación de cineastas organizades no podemos dejar de pronunciarnos sobre cómo afecta la pandemia a nuestro sector, que ya se encontraba en una profunda crisis luego del período de gestión macrista con su secuela de ajuste sobre la producción y concentración de la exhibición y distribución. Hoy el cine está absolutamente paralizado en todas sus etapas: todos los rodajes fueron interrumpidos y la parálisis administrativa del INCAA cortó la circulación de pagos con lo cual se hace imposible continuar tanto con tareas de preproducción, postproducción y distribución. Como así también repercutió directamente en los puestos de trabajo de cientos de técnicos y de técnicas, con quienes veníamos dando una histórica pelea por el acceso democrático y la paridad en la industria cinematográfica, condición de inequidad y violencia que hoy se profundiza. Con los cines cerrados también dejó de existir la exhibición en salas. La nueva gestión del Instituto informó, a través de una carta pública hace pocos días, la declaración de emergencia del sector. Pero no aclara en qué consiste, ni comunica las medidas a tomar para contener la situación. Consideramos imperiosa la necesidad de conformar un comité de crisis que esté integrado por representantes de las distintas asociaciones del quehacer cinematográfico, representantes de las colectivas de mujeres y diversidades, y las autoridades del Instituto, que se concentre en las medidas tendientes a paliar la contingencia y en empezar a pensar en cómo será la puesta en marcha de la actividad cuando lo peor de la pandemia haya quedado atrás. Nuestra actividad se trata mayoritariamente de un sector cuyas formas de producción son temporales y se han cortado los ingresos para una gran masa de trabajadores y trabajadoras. ¿Cómo hacer para garantizar la subsistencia en estos meses de parate? Hay que pensar una manera de instrumentar algún tipo de subsidio y cómo repartirlo. Por lo pronto el INCAA debería garantizar que todos los trámites que están en curso para cobrar alguna cuota de subsidio se efectúen ad referéndum, buscando la manera de reemplazar los trámites que requieran alguna instancia física. También posponer todos los plazos de entrega, cobros de intereses y penalidades hasta la normalización del funcionamiento del Instituto. Fomentar la programación de cine nacional en los medios públicos y privados durante la cuarentena. Creemos que es necesario que todos los sectores estén involucrados en el debate y conocer en detalle los elementos de la crisis. Nos inquieta la conformación futura del Fondo de Fomento. La gestión del Instituto plantea que está disminuyendo por el cierre de salas y la menor recaudación del Enacom, pero nos preguntamos en cuánto se redujo, necesitamos saber los números de recaudación y la proyección presupuestaria para poder evaluar el estado de situación y las prioridades frente a la crisis. La demanda que toda la Comunidad Audiovisual viene expresando sobre la necesidad que se establezca un impuesto sobre las OTT atendiendo al espíritu de la Ley de Cine, parece ser hoy la única salida para salvaguardar el Fondo de Fomento Cinematográfico. Sólo Netflix tiene 4.5 millones de suscriptores, la percepción sobre esto es quizás lo único que puede hacer que el cine nacional sobreviva a esta crisis. Repetimos nuestra concepción como asociación: "Creemos que el cine es un hecho cultural y social que para poder expresarse con libertad y mantener su independencia del mercado necesita el apoyo del Estado". Frente al embudo en la exhibición y la crisis en el fomento que seguramente dejará la pandemia creemos que esta concepción debe ser la que rija en todas las medidas que se adopten para fortalecer a los eslabones más débiles de la producción audiovisual.


Por último extendemos nuestro abrazo a les trabajadores de la cultura, a les artistas que vieron cortada bruscamente su fuente de ingreso y su espacio de expresión, elencos de teatro, músiques, artistas visuales, investigadores, artistas callejeres, docentes y estudiantes. Desde el Colectivo de Cineastas nos comprometemos y sostenemos que la salida a esta grave crisis debe ser colectiva

Comunicado del Colectivo de Cineastas

3 de Abril de 2020

#DefiendoCineArgentino